Inspiración
A veces sin quererlo pulsas teclas
que siembran mi cabeza con palabras;
germinan y dan frutos impensables
que cuesta imaginar que fueran míos.
Instalas ventanales en mi mente
que orean y ventilan mis creencias,
arrojas luz y todo está más claro
filtrado en aquel orden inaudito.
Y encuentro los versos
cosidos con hilos
que tejes con una mirada.
Y hay música puesta,
la orquesta que dice
que un día debemos bailar.
Y todo está en el sitio conveniente,
el sitio en el que dejas las semillas
discretas, donde yo pueda encontrarlas
y escriba una canción que un día sea
la banda sonora en nuestros besos.
Etiquetas: El inusual desparpajo del paquidermo anestesiado, Metapoesía, Poesía

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