Sin perdón
No pienso perdonarte aquel lunar
que impune detonaba tu sonrisa;
me niego a disculparte el canturreo
que fue banda sonora de mi suerte.
Tampoco te dispenso por el modo
sutil de ser el aire de la estancia
llenando el más secreto recoveco
y el último rincón de mis pulmones.
Jamás te eximiré de tu perfume,
y menos, del aroma inmarcesible
flotando en los pretéritos del baño.
Tal vez sea un maldito rencoroso
mas sé que con la sombra del indulto
te irás de mi memoria para siempre.
Etiquetas: El inusual desparpajo del paquidermo anestesiado, Nostalgia, Perdón

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home