Luisma 55
Quién fuera la velita incandescente
que aguarda consumiéndose en la tarta,
ante una kilométrica pancarta
que dice "¡¡Luisma, Luisma, presidente!!"
A gritos de "El muchacho es excelente",
se va su anualidad cincuenta y cuarta,
y el tipo, estimulado, no descarta
saliese del pellejo en el siguiente.
Decía que quién fuera esa velita,
que acaba apagadísima y marchita
a poco que la sopla con su aliento.
Lo digo por si acaso su soplido
me aporta una mijita de sentido
y adquiero un electrón de su talento.
