Las palabras
Y yo, con tantas cosas que decir
y tú, con tantas vidas que contar,
pasamos tantas noches frente al mar
que no nos daba tiempo de dormir.
Teníamos un dulce porvenir,
las manos, preparadas para amar,
dos almas para abrir de par en par
y muchas cosas nuevas por vivir.
El tiempo, en sus mordiscos tan feroces,
después se fue llevando nuestras voces,
sembrando la distancia a su capricho.
Al fin, recolectamos un adiós,
un íntimo silencio para dos
callados, porque estaba todo dicho.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home