jueves, enero 16, 2025

¡Qué esperabas!

 ¡Qué esperabas de un zoquete como yo,

tan ingenuo, tan estándar y tan bruto,

que no escribe con soltura ni la o

con el simple mecanismo de un canuto!


¡Qué esperabas de un incauto que pasó,

en el trance despiadado de un minuto,

a colgarse de un maldito sí o no,

que es un árbol que ni crece ni da fruto!


¡Qué esperabas de un sombrío funcionario

que se escapa de su hastío rutinario

deshojando margaritas a las bravas!


¡Qué esperabas de un adicto pretendiente

si no paras de seguirle la corriente 

y te mira cautivado! ¡Qué esperabas!