miércoles, octubre 13, 2021

La visita

Se acuerda claramente de su nombre,

y pierde su mirada indiferente

tan tímida, tan niña, tan sonriente,

pensando "No conozco yo a este hombre"


Aun viendola tan niña y tan confusa

yo sé que esa mujer aún es mi madre,

por mucho que la vida le descuadre,

montada en su senil montaña rusa.


Y coge felizmente su cuchara

y ataca su bombón de chocolate,

y el tiempo por un rato se nos para,


y cuento sin pensarlo un disparate.

Da igual que no se acuerde de mi cara,

yo acudo para que ella me rescate.