El tiempo
El tiempo es un tahúr zurdo y tramposo
que mueve a su merced tu marca pasos,
se cuida bien de su orto y tus ocaso
y alberga un asesino silencioso.
El tiempo es un trilero pernicioso
que esconde una bolita en sus tres vasos
y oculta con un velo de retrasos
su cara de presunto sospechoso.
El tiempo es un sicario empedernido,
que dice, simulando, yo no he sido,
limpiándose la sangre del difunto.
El tiempo es un avaro prestamista
que manda a sus esbirros tras tu pista
si piensa que ha perdido en este asunto.
