Nos mienten
Nos mienten sin parar como bellacos
y encima masticamos las falacias;
curtidos en hacer de perros flacos
las pulgas no nos dan ya ni las gracias.
Nos hemos amoldado a los atracos
en todas las benditas democracias.
Tiranos cada vez más demoniacos
diseñan con amor nuestras desgracias.
Inquietos por el mal presentimiento,
tragamos amansados cada cuento,
dejándolos a todos más tranquilos.
Nos ponen en la puerta las maletas,
sumisos como torpes marionetas
dispuestas a pagar también los hilos.
